No existe unanimidad entre los historiadores sobre el origen del nombre de la isla o el de su calificativo. Está muy arraigada popularmente la teoría de que su nombre aborigen fuese Tamerán, Tamarán o Tamarant, traducido a veces como tierra de las palmas o más frecuentemente como país de valientes. Sin embargo, el origen prehispánico de dicho topónimo ha sido puesto en cuestión, ya que el nombre Tamarán aparece por primera vez en el siglo XIX, no constatándose su presencia en ninguna fuente clásica ni de la época de la Conquista, especulándose con la posibilidad de que Canaria sea la versión latinizada del verdadero nombre aborigen de la isla o de la etnia que la habitaba. Por otra parte, estudios filológicos recientes sugieren que el nombre Tamerán puede tener cierta autenticidad histórica

martes, 19 de mayo de 2015

MONTE DE PIEDAD

 
MONTE DE PIEDAD
Calle Viera y Clavijo esquina a Perdomo
Barrio de Triana ( Las Palmas de Gran Canaria )
 
 
 
 
L​os Montes de Piedad están considerados como la más temprana herramienta de crédito social. Su origen se remonta al siglo XV en Italia donde los frailes franciscanos  crearon una fórmula para que los más necesitados pudieran acceder a préstamos sin tener que hacer frente a unos intereses deshonestos consecuencia de la usura.
La fórmula era sencilla: préstamos a cambio de dejar una prenda en garantía del importe concedido, tras la correspondiente tasación, que se devolvía a su propietario una vez liquidado el préstamo, mientras que las prendas no rescatadas eran puestas a subasta pública.
Tras algunos intentos frustrados de creación en los siglos anteriores, El Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Las Palmas se creó gracias al impulso económico dado por el que fuera Delegado de Hacienda en las Islas, Francisco Rivas Moreno, quien reservó 10.000 pesetas de la liquidación de la Sociedad Arrendataria de Puertos Francos para su puesta en marcha.
Los primeros orígenes del​ Monte de Piedad de La Caja de Canarias se tienen en el 20 de Enero d​​e 1913 fecha en la que se funda en el Palacio Episcopal e inicia su actividad como  entidad de crédito prendario el 1 de Julio de 1914.  
Rivas encargó al Obispo Angel Marquina tal empresa y a lo largo de 1913 se funda en el Palacio Episcopal, se constituye la Comisión Ejecutiva que habría de iniciar la actividad de la Entidad y se nombra el primer Consejo de Administración, formado por consejeros natos: el Obispo de la Diócesis, el Delegado del Gobierno, el General-Gobernador y el alcalde de la ciudad; y electos: Ambrosio Hurtado de Mendoza, Francisco Quintana, Francisco Bethencourt Armas, Francisco Gourié Marrero, Adán del Castillo Westerling, Salvador Manrique de Lara, Cristóbal Bravo de Laguna, Domingo Quintana y G. Corvo y Carlos Peñuelas Calvo.
Presidente Fº Gourié 
El primer presidente fue el Obispo Ángel Marquina Corrales, aunque como tal ejercieron primero Ambrosio Hurtado de Mendoza y desde 1917 Francisco Gourié, nombrados ambos inicialmente vicepresidentes
El 1 de julio de 1914, en un pequeño local alquilado de la calle Perdomo, 16, de Las Palmas de Gran Canaria abrió el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Las Palmas sus puertas por primera vez.
Tuvo un arranque vacilante desde su creación en 1914, coincidiendo con el inicio de la Gran Guerra pero  logró evolucionar a lo largo de la década para alcanzar cotas de indudable éxito durante los años 20.
Sede Muro  del Monte de Piedad
A partir de 1931 comienzan los problemas que se agravan en 1933, año que marca el declive de la Institución. En esos años se viven graves dificultades por la falta de liquidez, y todos los remedios van llegando tarde, dada la lejanía de las Islas, y en abril de 1934 se decreta la intervención del Monte de Piedad y Caja de Ahorro por parte del Estado y, pese a los esfuerzos en esos años para evitar la liquidación, ésta es decretada en febrero de 1939.
Ese mismo mes el Cabildo de Gran Canaria, acuerda con carácter urgente la creación de una nueva Caja. Todos los bienes, derechos y obligaciones y el personal de la anterior le fueron cedidos o traspasados y bajo el nombre de Caja Insular de Ahorros y Monte de Piedad  de Gran Canaria se situó en la calle Triana, manteniendo las dependencias del Monte en la calle Terrero, lo que hoy es el CICCA. De esta Entidad y bajo la figura de Fundación, a nuestros días ha llegado el Monte y su Obra Social, tras segregar el negocio financiero y de ahorros  e integrarse en el grupo Bankia-BFA en el año 2011.
En la sede del actual CICCA estuvo El Monte hasta 1974, fecha en la que se trasladan al Edificio Humiaga de la calle Primero de mayo, antes General Franco, aunque entrando por la trasera, la calle Minerva. El traslado a estas dependencias coincidió con el fin de la aceptación de enseres y ropas como garantía para la concesión de los préstamos, limitándose desde entonces a joyas y alhajas. Desde el año 2003, El Monte está localizado en unas modernas dependencias en la Avenida de Ansite de Las Palmas de Gran Canaria 

LOS PUERTOS FRANCOS EN CANARIAS


LEY DE PUERTOS FRANCOS DE CANARIAS


 
La Ley de Puertos Francos de Canarias fue promulgada por el ministro Juan Bravo Murillo en 1852.
La Ley de Puertos Francos se componía de un conjunto de medidas económicas que vino a suponer la liberalización de la entrada y salida de mercancías del archipiélago canario, impulsando desde entonces la economía isleña y constituyendo un importante incentivo fiscal para el comercio con y desde las islas.
 
Las razones esgrimidas por los defensores del llamado "librecambismo isleño" para reclamar un sistema impositivo distinto al del resto de los territorios del Estado español se basaban en la realidad de la economía insular, que históricamente no fue complementaria con las economías de la Península Ibérica. Este hecho provocó que, desde su conquista y colonización, las islas tuviesen sus principales mercados fuera de los territorios de la Corona española (con excepción de las colonias americanas, con la que sí se establecieron fuertes vínculos comerciales hasta su independencia), como ejemplifica el hecho de que los azúcares y aguardientes canarios se comercializaran fundamentalmente con puertos como los de Génova y Amberes, o que los vinos y la cochinilla se exportaran fundamentalmente a Inglaterra.
 
Así pues, puesto en marcha el proyecto de Estado liberal en España, el proteccionismo de la economía española y sus gravámenes a la importación y la exportación, resultaron nefastos para una economía "internacionalizada" como la canaria. La ley de Puertos Francos se convertiría entonces en la herramienta para dar encaje a las peculiaridades de la economía isleña.
Esta ley provocó un notable crecimiento de la economía de las islas, favoreciendo el comercio y la exportación del plátano y el tomate con el continente europeo desde principios del siglo XX.
Los efectos beneficiosos de la ley duraron hasta entrado el tercer cuarto del siglo XX, cuando los Puertos Francos perdieron su atractivo como incentivo fiscal con la implantación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF) y el mercado único europeo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Las montañas sagradas de Gran Canaria, incluidas en el portal de la Unesco



Las montañas sagradas de Gran Canaria, incluidas en el portal de la Unesco
 
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Resultado de imagen de el risco caidoEl yacimiento de Risco Caído y las montañas sagradas de Gran Canaria serán los primeros sitios arqueológicos en formar parte de la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
 
 
 
El Cabildo de Gran Canaria inició hace dos años los trámites para que estos rincones de la isla fueran incluidos en el catálogo de la Unesco, el primero que recibiría esta distinción de Canarias. El enlace muestra con detalle las características de este yacimiento, su historia y ubicación.
 
 
 
La Unesco elogia en su página de internet (http://www2.astronomicalheritage.net/index.php/show-entity?identity=77&idsubentity=1) a Risco Caído y su entorno como un ejemplo excepcional y único de conocmiento geológico, geotécnico, geométrico, astronómico y lumínico, y afirma que representa una obra maestra de genio y la creatividad humana en una situación de absoluto aislamiento, como destacó Julio Cuenca, arqueólogo del Cabildo.
 

Los consejeros de Recursos Humanos, Organización y Patrimonio y Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, Auxiliadora Pérez y Larry Álvarez
 
 
El asentamiento de Risco Caído fue utilizado como templo y además de su orientación astronómica, la luz crea en su interior un relato mitológico de fecundidad del que no hay ejemplos similares a nivel mundial. Es como un proyector de imágenes de una cultura desaparecida, según el arqueólogo, pues lo largo de seis meses la luz crea en la pared de la cueva imágenes con forma fálica que se acercan a los grabados de las paredes, cubiertas de triángulos púbicos femeninos
 
 
 
 
 

domingo, 22 de junio de 2014

LA UNION DE 5 EQUIPOS ( UNION DEPORTIVA LAS PALMAS)

LA UNIÓN DE 5 EQUIPOS ( UNIÓN DEPORTIVA LAS PALMAS)

 
En la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, a cuatro de abril de mil novecientos cuarenta y nueve, siendo sus diecinueve horas, se reúne, en el domicilio social de la Federación de Fútbol, la ponencia constituida para estudiar la fusión de los cinco club que integran el censo de la primera categoría regional, bajo la presidencia de Don Adolfo Mirando Ortega y con asistencia de los señores don Manuel Rodríguez Monroy, por la Regional; don Alberto García Sastre, por el "Real Club Victoria"; don Francisco Naranjo Hermosillas, por el "Marino C.F."; don Vicente Di Napoli Battone, por el "Atlético Club"; don Luis González Vera, por el "Arenas Club", y don José Jiménez Sánchez, por el "C.D. Gran Canaria", actuando de secretario el que suscribe.
Abierta la sesión es leída y aprobada por unanimidad el acta de la anterior.



 
Por secretaria se procede a la lectura del escrito elevado por nuestra presidencia a la Real Federación Española de Fútbol, según acuerdo recaudo en sesión anterior, solicitando de dicha superioridad la inclusión de Canarias en la Segunda División de la Liga Nacional, escrito que merece el más destacado elogio de esta ponencia por los grandes razonamientos que lo fundamentan, acordándose, finalmente, por unanimidad, expresar a su redactor, nuestro estimado presidente, don Adolfo Miranda Ortega, así como a su colaborador, don Manuel Rodríguez Monroy, la felicitación más calurosa y sincera.
Últimamente, se cambian impresiones sobre las normas dictadas por la nacional sobre la "Nueva organización jurídica y económica de los clubes e categoría Nacional", las cuales nos servirían de base para llevar a la práctica como reglamentariamente corresponda en dicho aspecto la constitución del club fusionado.


Y no habiendo más asuntos de que tratar, se levanto la sesión a las veintitrés horas del día de la fecha; de lo que, como secretario, certifico.

Federación Regional de Las Palmas.
 
 
Don José Del Río Amor, mayor de edad y de esta vecindad, obrando en concepto de Presidente de la Comisión Gestora del Club "Unión Deportiva Las Palmas" a esa Excma. Corporación que permite exponer:
 
Que por acuerdo de los cinco equipos que componen la Primera Categoría Regional, dependientes de la Federación Regional de Fútbol de Las Palmas de Gran Canaria, se ha hecho con permiso de fusión de los mismos al objetivo de que, agrupados en uno sólo todo su potencial económico y deportivo, incorporar ese potente Club a las competiciones de fútbol de categoría nacional.


Igualmente y por acuerdo unánime de los equipos fusionados el nombre del mismo es "Unión Deportiva Las Palmas" y que, tanto los colores como el escudo de los equipos resultantes de esta fusión sean los de esta ciudad; pero para que esto último pueda llevarse legalmente, se hace necesario que esa Excma. Corporación dé su aprobación al respecto, por ello es por lo que suplica a esa Excma. Corporación que, habiendo por presentado este escrito, se digne a autorizar al citado Club "Unión Deportiva Las Palmas" a utilizar el escudo de esta ciudad, orlando con el nombre de este Club y los emblemas de los cinco equipos fusionados.
 
Es gracia que espera de esa Excma. Corporación, cuya vida Dios guarde muchos años.
 
Las Palmas de Gran Canaria, a 1 de septiembre de 1949.
 


A mediados del s. XIX ya existen indicios de que en la isla de Gran Canaria se practican diversos “juegos de pelota” por  jóvenes estudiantes de la colonia inglesa asentada en la isla que regresaban de sus estudios en Inglaterra. El primer campo utilizado por estos fue el denominado Campo de las Rehoyas.
Ya en febrero de 1894 se tiene noticia de lo que podríamos llamar el primer club dedicado al fútbol como tal, donde la prensa local se hace eco de un encuentro disputado entre el Grand Canary F.C. y una Escuadra Inglesa. También se tiene noticias del equipo denominado Las Palmas F.C. del Puerto de La Luz. Estas primeras formaciones estaban compuestas íntegramente por jóvenes ingleses que residían en la isla y disputaban encuentros frente a las copiosas tripulaciones de buques de guerra que estaban de paso.
En la primera década de s. XX comienzan a surgir los primeros clubs creados por jóvenes locales canarios. Así pues, hacia el año 1904 surgen los primeros equipos autóctonos en la isla de Gran Canaria, siendo uno de los primeros clubs en fundarse el Club Gimnástico, el cual disputaba sus encuentros en Santa Catalina, en unos terrenos llamados Teso del Porteño que después ocupó la Compañía Escandinava de Canarias; y el Club Canario, creado por los hermanos Vayo y que con posterioridad devendría en Sporting Club Las Palmas, para la práctica de otros deportes. A estos le siguieron otros conjuntos como el de Los Veintidós, el Pipiolo, el Tristany ó el Unión Central del Puerto, entre tantos otros. En los inicios también fueron utilizados como terreno de juego para la práctica del fútbol unos arenales a los que denominaban Campo de los Ingleses.
En el año 1905 tiene lugar la fundación de uno de los históricos del fútbol canario: el Marino Foot-ball Club. Después de unos años desde la implantación del fútbol, este deporte sufre una crisis en beneficio del béisbol en 1907 en la que desaparecen muchos de los equipos que se habían formado. Con la llegada a la isla en 1908 de José Gonçálvez García, junto con Eliseo Ojeda y otros jóvenes devotos de este deporte se vuelve a fomentar su práctica. Poco después, a finales de la década se fundan equipos importantes como: el Artesano F.C. en 1909, el Sporting Club Victoria ó el C.D. Porteño en 1910. Los dos clubs históricos, tanto Marino F.C. como Sporting Club Victoria, serán cantera continua e inagotable de jóvenes talentos hasta la creación de la Unión Deportiva.
El Marino Foot-ball Club fue fundado el 12 de mayo de 1905 por D. Eusebio Santana Torres en la Calle Cebrián dentro del barrio de Arenales junto al incomparable marco que ofrece el mar, de ahí la inevitable elección de su nombre. En un principio sus colores fueron el amarillo y azul, para luego pasar a vestir camisa azul y pantalón blanco. Tras un periodo de inactividad, en 1911 el equipo es reorganiazado por Eliseo Ojeda y pasa a jugar en el Campo del Muelle Grande, para luego en 1916 pasar a disputar sus encuentros en el Campo del Sagrado Corazón de María hasta la creación del Campo de España en los años veinte, terreno que abandonará en 1944 al transformarse este en canódromo. Esta decisión provoca que el Marino C.F. tenga que costearse la construcción de un nuevo campo, el Estadio de Las Palmas, inaugurado en 1944. Fue esta sociedad la gran rival de otro histórico como el Real Club Victoria durante casi cuarenta años, disputando apasionadamente los campeonatos regionales e interregionales de Canarias con la obtención de varios títulos en su haber. En 1941 y con la aplicación de la nueva Ley que prohíbe los extranjerismos cambia su nombre a Marino Club de Fútbol.
Pepe Gonçálvez, que aprendió a jugar de mozo en Inglaterra, nada más regresar a su tierra en 1907 crea un equipo en el Puerto de La Luz llamado Victoria. Sin embargo, este equipo carecía de sede social y no se registra oficialmente. Ya en el año 1910 se crea el Sporting Club Victoria, siendo su primer presidente electo Agustín Domínguez. El equipo viste camiseta a listas blancas y negras, y pantalón negro. Con el paso del tiempo esta sociedad irá captando a numerosos simpatizantes y adquiriendo una gran importancia dentro de la isla y del archipiélago. El 8 de julio de 1914 son creados los estatutos del club, siendo aprobados por la Delegación del gobierno el 14 de julio, fecha de su constitución oficial. El 5 de febrero de 1923 es nombrado Presidente de Honor a S.M. Don Alfonso XIII, recibiendo el título de Real y pasando a ser conocido como Real Club Victoria. Este club fue el único que consiguió competir en la Copa de España hasta 1950 y el primero en viajar a la península, concretamente en 1925, para competir en una gira que le lleva a jugar en Valencia, Aragón, Cataluña y Andalucía. En 1931 cambia su nombre a Club Deportivo Victoria, recuperando en 1940 su tradicional nombre de Real Club Victoria. En el año 1937 pasa a jugar sus encuentros en el Campo de Fútbol Pepe Gonçalves, construido en honor del fundador del Real Club Victoria.
En el 1911 aparece el Santa Catalina F.C. del barrio que le da el nombre. Con las fiestas de La Naval de 1911 celebradas en el popular barrio de La Isleta, se organiza un torneo por el que se rehace el Unión Central del Puerto para enfrentarse al combinado llamado Oriental de Las Palmas, celebrado en el Campo de Rompeolas. Comienza entonces a disputarse con motivo de estas fiestas el primer Campeonato de Las Palmas, cuya primera edición en 1912 la ganó por 2-1 el Sporting Club Victoria al Marino F.C.. También es digno de mención el encuentro celebrado el 1 de mayo de 1912 disputado en Santa Cruz de Tenerife entre el Sporting F.C. de Tenerife y el Sporting Club Victoria, el cual es considerado el primer Campeonato de Canarias y que acabó con victoria visitante por 0-1. La edición siguiente de 1913 se repetiría resultado en el mismo escenario y con los mismos protagonistas, esta vez por 0-3. En la edición de 1914 visitaría la isla tinerfeña el Marino F.C., perdiéndo por 1-0. Volverían los marinistas en la edición de 1915 para encajar un contundente 4-0 y suspenderse el encuentro al retirarse estos a causa de las decisiones arbitrales. En junio de 1916 sería el C.D. Porteño el representante de Gran Canaria, repitiéndose los sucesos acaecidos en la edición anterior, al retirarse los porteños tras encajar un 2-0.
En el mes de junio de 1914, el Tristany pasa a denominarse Club Deportivo Gran Canaria. Algunos de sus directivos consiguieron en 1915 que se constituyerá un subcomité dentro de la Federación Regional de Andalucía en Las Palmas, que tuvo una duración efímera de tan sólo un año en un intento de crear una federación regional canaria. El equipo vestía camisa y pantalón blancos, y fue junto a los dos clubs históricos, uno de los principales clubs en la isla de Gran Canaria. Fue el principal propulsor de la creación de la Unión Deportiva, a la que donó todo su patrimonio y sala de trofeos.
Es a partir de entonces cuando en la isla resurgen los equipos hasta la llegada de una nueva crisis provocada por la I Guerra Mundial, en la que existe una periodo de inactividad futbolística entre 1917 y 1922. Esta vez la crisis fue debida a la falta de promoción de este deporte frente a otros como la lucha canaria o las corridas de toros, y a la falta de terrenos de juego para la práctica del fútbol. Con todo, sí se disputaron los Campeonatos de Canarias: el 8 de diciembre de 1917  se celebra en la ciudad de Las Palmas, venciendo por 3-0 el Marino F.C. sobre el Sporting F.C. de Tenerife; el 2 de mayo de 1919 en Santa Cruz vence el C.D. Gran Canaria por 2-1 al Sporting F.C. de Tenerife.
En 1921 surge el C.D. Santa Catalina paticipándo en la Copa Lucana y tras una serie de problemas internos, el por entonces presidente D. García de Celis, lleva a cabo una reestructuración en el equipo, cambiando el 7 de agosto de 1926 el nombre a Athletic Club. Los “leones del puerto” que así es como se les conocía, tomaron como distintivos los propios del club madrileño. Vestía camisa blanca y roja a listas, y pantalón azul. Con la prohibición de los extranjerismos en enero de 1941 cambia a Atlético Club.
En 1922 resurge el fútbol en la isla gracias al empeño de equipos como el C.D. Porteño y el C.D. Gran Canaria. Ya reorganizados los clubs, se disputan cuantiosos partidos entre equipos de la isla y otros encuentros entre equipos de  islas vecinas. Pasado el verano, se acuerda que el vencedor de cada isla dispute el Campeonato de Canarias, título patrocinado por los cigarrillos Lucana 66 y que a la postre recibiría el nombre de Copa Lucana. El 4 de marzo de 1923 se disputó en el Campo de Deportes España la Final entre el Marino F.C. y el C.D. Tenerife, con resultado de 2-0 y una vez más el partido suspendido por la retirada de los visitantes por su disconformidad ante la actuación arbitral.
El 13 de septiembre de 1926 quedaba constituída la Federación Canaria de Clubs de Foot-ball, la cual fue aceptada por la RFEF en la Asamblea Nacional celebrada en junio gracias a D. José Rivas. La ciudad era ya en esta década un caldo de cultivo de innumerables clubs que poco a poco fueron sumándose a los dos históricos: el Argentino F.C., el Héspérides F.C., la Unión Marina F.C., el Sporting Club San José, club este fundado el 8 de diciembre 1913 y en la actualidad Real desde 1988, la  Sociedad Gimnástica, el C.D. Español, la U.D. Santa Catalina, el Acevedo  F.C., el Ferreras F.C., la Sociedad Balompédica, el Unión Athletic, el Peñarol F.C., el Rehoyano F.C., el C.D. Estrella, el Luz y Progreso F.C., el Apolinario F.C., el C.D. Águila, el Canalejas C.F., el Levante F.C., el Racing Club, el Sporting X F.C., etc. Estos clubs compiten en las distintas categorías regionales hasta la llegada de la Guerra Civil, la cual genera un periodo obligado de inactividad hasta su fin en 1939.
Tras la Guerra Civil no comienza a disputarse el Campeonato Regional en la campaña 39/40, sino en la siguiente 40/41. Así mismo, en enero de 1941 todos los clubs pasan a castellanizar sus nombres por la entrada en vigor de la Ley de prohibición de extranjerismos. El C.D. Gran Canaria y la Sociedad Gimnástica (que ocupó la plaza de los grancanarios en Primera Categoría la última temporada 35/36 tras ser descendido por no presentarse a un partido de promoción suspendido por no reunir el terreno de juego las condiciones reglamentarias), acuerdan una unión para poder disputar la sesión 40/41, participando bajo el nombre de Gimnástica-Gran Canaria. El C.D. Gran Canaria recupera en la siguiente sesión 41/42 su tradicional nombre, mientras que la temporada 43/44 reaparece la Sociedad Gimnástica como Gimnástica C.F..
En el año 1940 tiene lugar la fundación del Arenas Club, uno de los tres equipos fusionados para dar lugar a la Unión Deportiva. El Arenas Club participa por primera vez la temporada 40/41 encuadrado en Segunda Categoría, donde acaba siendo subcampeón. Campeón lo es en la 43/44, ascendiendo a Primera Categoría y permaneciendo en ella hasta el momento de su fusión. El equipo vestía camiseta roja y pantalón blanco.
A mediados de la década de los años cuarenta aparecen nuevos clubs, caso del C.D. Las Palmas, el Nuevo Club Deportivo, el Estrella Blanca C.F. ó el C.D. Telde. Por desgracia, un común denominador unía a todos los clubs canarios y este era la negativa que padecían por parte de los clubs peninsulares a ser aceptados como rivales para competir, debido fundamentalmente a la carestía de los desplazamientos y a la lentitud de estos. Durante numerosos años el fútbol canario vivió sumido en el aislamiento, marginado y basándose como única salida en la realización de competiciones interinsulares y alejado del resto del país. Pese a todo, los ojeadores peninsulares no eran ajenos a las hornadas de grandes jugadores que salían de la isla, por lo que los más destacados siempre tuvieron hueco e ingresaron en los clubs denominados “grandes”, tal es el caso del centrocampista Luis Molowny que en 1946 ficha por el Real Madrid C.F. procedente del Marino C.F..
 
 

miércoles, 18 de junio de 2014

PIEDRA PARTIDA EN DOS (LOS DOS HERMANOS)




 
 



Poema a la leyenda de Los Dos Hermanos

Ay, piedra partida en dos,
Risco de los dos Hermanos!
tragedia oscura que cuentan
los viejos a los muchachos.
Historia de boca en boca;
historia de amor y llanto.
El cayó donde la mar;
Ella, al fondo del barranco.
Un rayo los separó,
para siempre de un zarpazo.
Ellos subieron al monte
pues pronto se enamoraron,
bellos de luz y de noche,
en un beso ya amarrados,
sin saber que eran sus sangres
hijas de un mismo regazo.
La roca después habló
y eso fue comentado,
y hasta el abismo llegó
la noticia de este caso.
Hasta los Roques de Anaga
llegó la voz del picacho
lo supo la playa negra.
No hubo dios que no supiera
este hecho desgraciado.
Así es la historia que cuentan
a los niños los ancianos,
historia que escuché un día
en la Punta del Hidalgo.
¡Hay piedra partida en dos,
Risco de los dos Hermanos!
¡El cayó donde la mar!
¡Ella, al fondo del barranco!